04 julio 2017

Los archivos valencianos desde El Pinós

Ya hace unos años que desde la AAV vamos recorriendo nuestra comunidad, país y antiguo reino, por lo que a la vez que conocemos la tierra y las personas colaboramos con nuestros ayuntamientos, ponemos de relieve la gran labor que hacen los archiveros y archiveras locales y, por supuesto, profundizamos y ponemos en común nuestras experiencias, que para ello venimos. Así, “compartimos” nuestros saberes y habilidades, contrastamos pareceres e intentamos avanzar, con humildad pero con decisión y esperanza, para ser dignos gestores de la documentación pública (y parte de la privada), para conservar y difundir el patrimonio documental pero también, sobre todo, para llevar nuestro presente al futuro de forma natural y sin los traumas desgraciadamente habituales y frecuentes que son las pérdidas, los traslados accidentados, la destrucción y los ‘borrados’ incontrolados o, incluso, las quemas y los desastres.
Desgraciadamente, la simbiosis entre la capital valenciana y un país largo y diverso no siempre acaba de funcionar. Tampoco en el mundo de los archivos. Por eso creo que encontrarnos aquí en Pinós, en un territorio casi de ‘frontera’, tiene un significado especial y profundo. De buscar el entrelazamiento entre los pueblos y ciudades que, en la práctica, vertebramos nuestro país; y también la buena relación y convivencia con nuestros vecinos del antiguo Reino de Murcia del cual, en un tiempo, también formaron parte.
Cabe decir que este encuentro ha sido posible, sobretodo por, la acción conjunta de Clara Isabel Pérez, archivera del Pinós, y María José Martínez Tribaldos, archivera de Ibi y vice-presidenta de nuestra asociación por las tierras de Alicante. A ellas, fundamentalmente, hay que atribuir el mérito y la organización de esta convocatoria. Y a la buena acogida que nos dispensa Pinoso y sus representantes públicos. Hay que decir, además, que Alicante es una tierra especialmente significativa y operativa en el mundo de los archivos. La diputación de Alicante es una de las pocas entidades públicas que realmente hace política territorial de archivos, desde hace muchos años. La misma Generalitat Valenciana debería tomar ejemplo. Alicante es también, la única de nuestras tres provincias que tiene operativo un AHP y muchos de los archivos locales constituyen la vanguardia de los archivos valencianos como se demostró en la jornada (muy por encima, por cierto, “d’un cap i casal que no fa de cap i casal”).
La idea de ‘compartir’ que traemos adentro los archiveros, en un momento o en otro, hay que exteriorizarla y concretarla en nuestros municipios y en nuestra sociedad: compartir quiere decir dar a conocer los documentos, las acciones de difusión y, sobre todo, hacer accesibles a nuestros ciudadanos y a las propias organizaciones, documentos de calidad, muy contextualizados, auténticos, íntegros y con autores identificados. En un contexto, el de internet, donde la cantidad prevalece a menudo sobre la calidad, los archiveros tenemos que ser garantizadores de la fiabilidad de los documentos y a la vez unos difusores comprometidos con la verdad, así como, de forma consiguiente, con las políticas de buen gobierno y de transparencia.
He de reconocer que no es mi fuerte eso del hacer proselitismo; pero sí tengo que pedir a todos, archiveros e instituciones, que colaboréis en el reto colectivo que es dignificar nuestra profesión y remar por el futuro de una operatividad en el caos potencial que es la gestión y conservación de los documentos electrónicos. Las cosas no pasan porque sí; pasarán si las provocamos, colectivamente hablando. Nuestro reto es vertebrarnos, coordinarnos e ilusionarnos, si desea, razonablemente o moderadamente.
Jesús E. Alonso López, President de l’AAV 
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