19 diciembre 2019

IX Jornadas AAV: “Blockchain y el urbanismo digital de la nueva década”

Montse Guardia: “Los datos bien gestionados confieren al humano un nuevo tipo de sabiduría”

La Directora General de Alastria, el consorcio que impulsa la implantación del blockchain en España, ha clausurado el ciclo de ponencias de las IX Jornadas de la Associació d’Arxivers i Gestors de Documents Valencians, sesiones centradas este 2019 en las nuevas estrategias formativas para archiveros y archiveras y celebradas en el Colegio Mayor Rector Peset de Valencia los días 12 y 13 d diciembre.

“El software y el hardware unidos a la creatividad digital nos permiten trasladar al mundo real multitud de innovaciones” ha explicado Montse Guardia Güell,  “es la magia de esta nueva época de renacimiento donde cualquier humano puede conectar con otro telecomunicándose”. Nos adentramos en “la internet del valor” en la creación de soluciones a medida para los retos humanos a partir de a partir de una correcta gestión de unos datos fiables al 100%.

¿Por qué es tan importante y se habla tanto del blockchain? Porque vivimos ya rodeados de datos y los datos ya van más allá del número, dan al humano sabiduría a través del registro de percepciones. El ejemplo es claro: ¿el cambio climático está aquí? Se podrá discutir en muchos aspectos, pero lo que es incuestionable es lo que dicen los datos y las tendencias que nos marcan los registros, eso es ciencia, interacción humano-máquina. Además la directora de Alastria asegura que “esta nueva red que es el blockchain va más de metodologías que de tecnologías, porque no servirá de nada si no hay una convergencia entre el sistema disponible y su implantación y las necesidades de los diferentes colectivos profesionales” como en este caso es el sector de la archivística.

Estamos humanizando cada vez más cualquier interfaz, y el reto es, en este urbanismo digital que se precisa, facilitar la transmisión de esa información de un modo que preserve la veracidad y la fiabilidad de las deducciones que hacemos con esos datos. El cambio es de “arquitectura digital” y lo representa el blockchain.

Al usuario que telecomunica no hay que explicarle cómo funciona la cadena de bloques, lo que hay que enseñarle es que dentro de esos bloques, que son ‘cubos’ cerrados de información, van determinados datos, que ya no se podrán volver a abrir y que así garantizan un anonimato y una inmutabilidad que es clave para la protección de datos e incluso derechos democráticos. Con este cambio de arquitectura rompemos la centralización, la cadena es una red mallada donde todos los nodos tienen la misma información ‘encapsulada’, sé dónde podré actuar si alguien manipula mi información, si alguien manipula mi foto, mi whatsapp, mi archivo….

“Esta probabilidad de que se abra un bloque de la cadena y se descubra su información es remota”. El blockchain no es nada nuevo, “es criptografía, encapsulamos una imagen, una etiqueta, una referencia de lo que ya tenemos en un archivo y yo misma controlo donde tengo el dato real y lo que se puede ver o no”. A nivel digital nos facilita la vida, se pueden perder nodos y no pasa nada, mantengo la integridad y no hay repudio de la información: puedo supervisar y controlar, proteger, es una herramienta muy potente en cuestión de auditorías, registros y archivos, por ejemplo.

“De mi bloque llamado ‘25’ se sabe solo eso, pero contiene dentro información” y explica en ella que son grados centígrados, “tú ves el 25 pero dentro contiene más”: son 25, grados, centígrados, en Valencia, en diciembre, en un lugar exacto, a una hora concreta, tras un determinado período de sequía de equis días,…..etcétera. Permite cruzar datos hasta el infinito que se convierten en información ‘científica’ o al menos interpretable por la propia ciencia.

El Smart Contract es una cláusula contractual para gestionar esta información, es la especificación de esas órdenes que se pueden dar, una automatización de condiciones basada en una información. “En blockchain estoy intercambiando un propósito, un acuerdo de avisos”. “Si te envío muchas veces el 25, detéctalo y avísame de que 25 muchas veces, en diciembre, en Valencia, se traduzca en un aviso al humano” de que son registros atribuibles a un escenario de cambio climático, argumenta.

El blockchain permite además compartir datos con alguien con quien no tenemos confianza porque no lo conocemos. Pero de hecho, ahí está el atractivo, en que puedo estar tranquila al dar información o en una transacción, porque da igual quien sea el interlocutor, puesto que la garantía de no manipulación está ahora en el propio medio utilizado, en el blockchain. Es un campo que puede dotarnos de esa nueva sabiduría.

Según Guardia, es necesario “reinventar toda la red con el blockchain”, aprovechando su magnitud, para corregir errores y mejorar en términos de optimizar nuestra identidad digital y afrontar este incipiente nuevo mundo basándolo en valores de transparencia, autentificación y autorización. Y ese es el reto de Alastria, presentado en profundidad en estas jornadas que una vez más se han configurado como una iniciativa de gran valor para profesionales de la archivística. Una celebración útil y atractiva de los 20 años de la AAV al servicio de los profesionales de un gremio y un trabajo que, al contrario de lo que pudiese parecer y tras lo aprendido en estas sesiones, es más necesario que nunca.

Montse Guardia Güell. Directora General de Alastria.
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